jueves, 17 de marzo de 2011

El guardián entre el centeno

   
     Llevaba mucho tiempo detrás de leer este libro, ya que, como se sabe su autor Jerome David Salinger, tiene una fama merecida de misantropía. Además Mark Chapman, asesino de John Lennon , se volvió fanático de este escritor estadounidense , después de haber leído la novela The Catcher in the Rye (El guardián entre el centeno), hasta tal punto de que varias veces manifestó su deseo de copiar el modelo de vida del protagonista del libro, el antisocial Holden Caulfield Yo estoy convencido que este personaje tiene una gran carga autobiográfica del autor.


     La compleja personalidad de Caulfield es el gran eje temático de la novela. Asistimos a una transformación desde el inicio en el protagonista que termina convirtiendose en un antihéroe. Para ello recorremos la sociedad americana de la década de los 40, con un sinfín de personajes, caracterizados por la hipocresía y carencia de valores. Su viaje recuerda al Max Estrella de Luces de Bohemia.(enlace) Tan sólo su simpática hermana Phoebe y la referencia a un poema de Roberts Burns, que desvela el curioso título, son el contrapunto moral.




   Y sin duda otro gran valor es la recreación en el libro de la ciudad de Nueva York. Esta ciudad, que aunque no nos guste demasiado forma parte de nuestro legado cultural, parece palparse y vivir en las páginas gracias a la potente recreación de Salinger. Los clubes nocturnos, su parques, sus museos,... Por cierto después de haber obtenido la fama y la notoriedad con El guardián entre el centeno, Salinger se convirtió en un eremita, apartándose del mundo exterior y protegiendo al máximo su privacidad.  Salinger intentó por todos los medios escapar de la exposición al público y de la atención del mismo (él mismo declaró: «los sentimientos de anonimato y oscuridad de un escritor constituyen la segunda propiedad más valiosa que le es concedida»). Sin embargo, se vio obligado a luchar continuamente contra toda la atención no deseada que recibía, como figura de culto que llegó a ser en vida, y creo que más aún con su muerte. En  Estados Unidos   y otros países anglófonos es reconocida esta obra como una de las mejores de todos los tiempos.