
Cuerpo de ola (canción):
Tienes ya veinte años,
cuerpo de ola,
y tu padre no quiere que salgas sola.
Tienes sal en los ojos,
sed en tu vientre,
caracolas de sombra y trigo caliente.
Era Hilario Camacho, en aquellos momentos de efervescencia juvenil, su voz cálida nos recordaba esas pasiones que ululaban a nuestro alrededor. Desde entonces comencé a seguir a este autor que proclamaba sin dudar su inigualable:
Tristeza de amor (canción). Melodía de esas que marca a un colectivo de personas que comparten un tiempo...
Tristeza de amor
un juego cruel
jugando a ganar
has vuelto a perder
Y recuerdo la ocasión en que pude escucharlo en directo. Ya con cierta edad, ambos. Pequeño local, ambiente acogedor, comunicación cercana y directa. Recuerdo sus palabras, la proximidad de sus gestos... y especialmente una canción. Una de esa que parecen subirse al tren contigo, para acompañarte en tu viaje, a tu lado. Compañera fiel y tierna que siempre tienes ahí..., recordándote que ese invierno tan denostado por poetas tiene igualmente su sol, su vida, sus sentimientos, su propia energía... era:
Sol del invierno (canción).
Y es que sigo enamorado de la luz
que se enciende en mi corazón cuando estás tú
ilumina mis sentidos
da calor a la tristeza
sol en invierno eres tú
sol en invierno eres tú
sol en invierno eres tú
Sol del invierno
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Fotos realizada en el Poniente granadino en febrero de 2014 |
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