jueves, 7 de febrero de 2013

Las palabras más bonitas

    En realidad siempre lo supe. Desde que era pequeña, habíamos visto aquellas películas en aquellos formatos tan desfasados. Los niños aparecían en sus aulas sentados en las mesas, con los pesados conjuntos de papel. Nunca los había visto, hasta el día que visité a mis abuelos. Ya no existían, habían quedado en el olvido y ya no los conocía nadie que estuviera en "su sano juicio"


    Esto precisamente, "su sano juicio" eran las palabras que más oíamos desde que alcanzamos la adolescencia. Se nos repetía siempre que alguien incumplía su horario o cuando alguien se quedaba rezagado en una de las tareas. No sabíamos bien qué significaba, pero lo oíamos en todo momento. Además, de los profesores, nuestros padres o las autoridades solían recordarlo. Nuesta sociedad estaba organizada y tanto...; no había el menor resquicio para poder respirar con tranquilidad ni poder salir a la calle sin unas normas duras que todos conociamos desde que éramos bastante pequeños. Cuando llegábamos a la madurez no había nada de improvisación, todo lo teníamos muy aprendido.

   Por eso, recuerdo la sensación tan extraña, aquella tarde que subí al desván de mis abuelos. Entre todos los trastos olvidados, descubrí un arcón cerrado con especial esmero. Tardé un buen tiempo,en desvaratar sus ataduras y abrir la oxidada cerradura que ocultaba su interior. Los saqué con sumo cuidado, envueltos en polvo y apelmazados, eran libros. Me acostumbré todas las tardes a recorrer el mismo camino y, en aquella grata soledad, recorrer sus caminos por los renglones de sus páginas y descubrir palabras que no conocíamos, nuestra forma de vida las había olvidado. Palabras como:  melancolía, alféizar, atardecer, translúcido, libélula, letanía, amaranto, crepúsculo, parafernalia, jazmín, ...; palabras que nosotros habíamos olvidado porque ahora vivíamos volcados al trabajo y no había momento para  leer,, que era labor absurda... Así descubrí muchas de las palabras más bonitas.


                              

               ¿Podría alguien decir otras palabras bonitas de nuesta lengua?