El otro día, como cualquier otro, saboreando un vino alguien lo dijo: "Según los expertos este vino no es demasiado bueno porque la cosecha de ese año no fue especialmente atractiva". Muy bien. A mí, que no soy un experto, me parecía estupendo, pero claro nunca querría enfrentarme a la opinión esclarecedora de toda esa pléyade de expertos que están por ahí. Además, alguno podría pensar que si llevas la contraria eres una especie de hereje enólogo. Callé y saboreé.

Tengo que reconocer, y seguramente si has leído hasta aquí lo habrás pensado, es que hay un poco de envidia. Claro, me ha saltado la gran duda de saber si yo soy también experto en algo. Pero, francamente, no encuentro nada. Mis saberes están muy repartidos, y como no son muy allá, no me dejan la posibilidad de ser experto en nada. Reconozco que es algo que me fastidia un poco. Bueno he pensado recurrir a amigos y conocidos para que me hagan el favor de consultarme todas sus dudas y pedirme la opinión sobre los temas más variopintos. No los ayudaré mucho, pero seguramente, podré superar la desazón que me produce no ser un grandísimo experto. Mientras me vienen todas esas consultas, os dejo con el diploma que me he gestionado con la ayuda de ese verdadero experto que es internet.
No hay comentarios:
Publicar un comentario