domingo, 3 de abril de 2011

Danza clásica o Ballet

           Esta actividad es tal vez, junto al Patinaje sobre hielo, las que mejor sintetiza la unión entre arte y deporte. A éste último le debe, la gran forma física y flexibilidad que requiere. Todo lo demás es puro arte. Necesita un control riguroso del ritmo musical, el dominio de la interpretación dramática, la fuerza expresiva del dibujo o la escultura,...
          Además,  el ballet es una forma interesante para aprender a trabajar en grupo, cualidad que comparte con la Natación sincronizada.
          Os muestro un Trabajo didáctico realizado por Lucía, de 12 años que explica muy bien los tipos de danza.




    Son tantas facetas que es necesario su aprendizaje desde escasa edad, para poder asimilar todos los Conservatorios de danza es de ocho años  Hay siete movimientos básicos del ballet: Saltar (Sauter), Estirar (Etendre), Doblar (Plier), Elevar (Relevé), Girar (Tourner), Deslizar (Glisser) y Lanzar o Precipitar (Elancé). Como pueden ver, el Ballet sirve además para aprender francésSu origen es del s.XVI en Francia, aunque tuvo una gran acogida por el movimiento Romántico del s. XIX que apreció sus posibilidades emotivas para narrar auténticas historias de amor.
conocimientos requeridos.


      Yo soy un auténtico desastre, tanto en la teoría como más aún en la práctica, en cualquier tipo de baile. Pero por ello, no quiero perder la ocasión para mostrar mi admiración por los que practican este tipo de danza. Últimamente, mis obligaciones personales, me han conducido a asistir a espectáculos de estos. Es francamente admirable ver como niños, casi siempre niñas, son capaces de interpretar la música maravillosamente. Quiero recordar aquí la magnifica película   que precisamente aborda la aversión masculina para practicar cualquier deporte diferente de dar patadas a un balón o darse mamporros a mansalva,   Billy Elliot:

                                                       

     Palpitar el universo del ballet implica admirar la elegancia, lo etéreo, la liviandad, la docilidad de los cuerpos que el público ve en escena al contemplar un ballet son el producto de una serie de mecanismos, reglas, aprendizajes, y sacrificios. Donde un espectador cualquiera aprecia un bailarían girando sobre su eje con una magnífica soltura, elegancia y armonía, la otra cara nos devuelve una realidad distinta: una suma de músculos contraídos, de esfuerzos y trabajos sistemáticos de un grupo de personas dedicadas y apasionadas por la danza.

      En resumen valoremos este arte-deporte y apreciemos el ingente esfuerzo que se esconde detrás de cada movimiento, posiblemente podemos descubrir algo que tiene una enorme belleza. Os dejo con la bella recreación del mundo del ballet que hace la película Cisne negro: