martes, 12 de julio de 2011

Comparación de poemas clásicos con canciones de Joaquín Sabina


    Me gustaría plantear la posibilidad de conocer textos clásicos, de gran importancia y reconocimiento relacionándolos con canciones de actualidad. También intentar que el alumno los conozca y entienda mejor. Con esta idea, utilizo dos de las más conocidas composiciones de autores del s. XV, Jorge Manrique y del   
s.XVI Garcilaso de la Vega. Para los textos contemporáneos utilizo sendas canciones del cantautor Joaquín Sabina, por su música moderna y lenguaje próximo a los jóvenes.   
     Analizamos dos temas con hondo calado en la tradición literaria española:
  1.      Elegías, composiciones que expresan el dolor por la muerte de un ser querido o cercano. Aunque la más conocida sea la de Jorge Manrique, habría que recordar la de Juan Ruiz a Trotaconventos, la de Miguel Hernández a Ramón Sijé, la de García Lorca a Ignacio S. Megías, … (Textos 1-2)
  2.     Carpe diem, (aprovecha el día) de raíz horaciana Carpe diem, quam minimum credula postero y de Ausonio Collige, virgo, rosa, tema fundamental en el Renacimiento y posteriormente en el Barroco de la mano de Góngora Mientras por competir con tu cabello…, y otros. (Textos 3-4)
  En ambos casos utilizo una idéntica secuencia de trabajo:
  •           Lectura detenida y detallada de los textos. Hay que insistir especialmente en la declamación porque de lo contrario la poesía pierde su ritmo. (Aquí he seleccianado algunos párrafos que he considerado más destacados).
  •          Audición de la canción seleccionada (es muy importante mostrar la gran conexión entre poesía y música: acentos, métrica, rima y otros elementos rítmicos).
  •           Buscar los elementos comunes que encontramos en los textos tal como están organizados (ejemplo en los de la elegía: dolor, recuerdo, hechos relevantes, amigos,…)
  •           Ahora buscamos los elementos diferentes: léxico(registros lingüísticos), contexto social, e histórico, literarios, ...

Textos (Tema: Elegías)
   Texto 1      
          XXV
  Aquel de buenos abrigo,
amado, por virtuoso,
  de la gente,
el maestre don Rodrigo
Manrique, tanto famoso
  e tan valiente;
sus hechos grandes e claros
non cumple que los alabe,
  pues los vieron;
ni los quiero hazer caros,
pues qu'el mundo todo sabe
  cuáles fueron.
                    XXVI
  Amigo de sus amigos,
¡qué señor para criados
  e parientes!
¡Qué enemigo d'enemigos!
¡Qué maestro d'esforçados
  e valientes!
  ¡Qué seso para discretos!
¡Qué gracia para donosos!
  ¡Qué razón!
¡Qué benino a los sujetos!
¡A los bravos e dañosos,
  qué león!
                    XXIX
  Non dexó grandes tesoros,
ni alcançó muchas riquezas
  ni vaxillas;
mas fizo guerra a los moros
ganando sus fortalezas
  e sus villas;
  y en las lides que venció,
cuántos moros e cavallos
  se perdieron;
y en este oficio ganó
las rentas e los vasallos
  que le dieron.
                    XXX
  Pues por su honra y estado,
en otros tiempos passados
  ¿cómo s'hubo?
Quedando desamparado,
con hermanos e criados
  se sostuvo.
  Después que fechos famosos
fizo en esta misma guerra
  que hazía,
fizo tratos tan honrosos
que le dieron aun más tierra
  que tenía.
                    XXXI
  Estas sus viejas hestorias
que con su braço pintó
  en joventud,
con otras nuevas victorias
agora las renovó
  en senectud.
  Por su gran habilidad,
por méritos e ancianía
  bien gastada,
alcançó la dignidad
de la grand Caballería
  dell Espada.
                    XXXIII
  Después de puesta la vida
tantas vezes por su ley
  al tablero;
después de tan bien servida
la corona de su rey
  verdadero;
  después de tanta hazaña
a que non puede bastar
  cuenta cierta,
en la su villa d'Ocaña
vino la Muerte a llamar
  a su puerta,

(Jorge manrique, Coplas a la muerte de su padre)

 



  Texto 2


Macarra de ceñido pantalón, pandillero tatuado y suburbial
hijo de la derrota y del alcohol, sobrino del dolor
primo-hermano de la necesidad.

 

 




Que no se mueva nadie has "ordenao"
y van ya quince atracos en un mes.
Tu vieja apura el vino que has "mercao" y nuca ha "preguntao"
de donde sale todo este parné.



La pasma va pisándote el talón, hay bronca por donde quiera que vas
las chavalas del barrio sueñan con robarte el corazón
si el sábado la llevas a bailar.



Una noche que andabas "desarmao" la muerte en una esquina te esperó
te pegaron seis tiros "descaraos" y luego "desangrao"
te ingresaron en el Piramidón.




Pero antes de palmarla se te oyó decir "que demasiao!,
de esta me sacan en televisión".   

  (Joaquín Sabina,  Qué demasiao)

 





Textos (Tema Carpe diem)
  Texto 3



           Soneto XXIII

En tanto que de rosa y de azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
con clara luz la tempestad serena;



y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:



coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.



Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.





















(Garcilaso de la vega)
  Texto 4

Dentro de algún tiempo estarás acabada
metida en tu casa haciendo la colada.
Nadie te dirá, muñeca ven conmigo,
donde irás cuando no tengas un amigo.
Tarde ya comprenderás porque te digo...

Pisa el acelerador, gasta las ruedas.
Pisa el acelerador, hasta que puedas.
Pisa el acelerador, siéntete viva.
Pisa el acelerador, no estés cautiva.

Mientras tenga gasolina tu motor, ¡pisa el acelerador! 



Desconfía de quien te diga, ten cuidado,
sólo busca que no escapes de su lado.
Antes de que te aniquilen sus reproches
déjalo que duerma a la medianoche.
Sal por la ventana, pon en marcha el coche y...

Pisa el acelerador, es estupendo.
Pisa el acelerador, salir corriendo.
Pisa el acelerador, sal disparada.
Pisa el acelerador, de madrugada.

Pasa de mirar por el retrovisor y ¡pisa el acelerador!

Cuando la ceremonia de vivir, se te empiece a repetir,
si en la película de ser mujer estás harta de tu papel.

Pisa el acelerador, márchate lejos.
Pisa el acelerador, es mi consejo.
Pisa el acelerador, huye del nido.
Pisa el acelerador, que divertido.

Rompe el código de la circulación y ¡pisa el acelerador!
¡Písalo!

De donde viene el sexo, que más da,
sólo importa a donde va.
Que haces ahí tirada en el arcén, ven atrévete a correr.

Pisa el acelerador, písalo nena.
Pisa el acelerador, vale la pena.
Pisa el acelerador, con desenfreno.
Pisa el acelerador, es muy ameno.

Pisa el acelerador, písalo fuerte.
Pisa el acelerador, que tengas suerte.
Pisa el acelerador, no te despidas.
Pisa el acelerador, vive tu vida.

Pisa el acelerador, con entusiasmo.
Pisa el acelerador, hasta el orgasmo.
Pisa el acelerador, no te resistas.
Pisa el acelerador, a la autopista.

Pisa el acelerador, ven que te espera.
Pisa el acelerador, la carretera.
Pisa el acelerador, ponte las pilas.
Pisa el acelerador, tara barila.

Pisa el acelerador, con osadía.
Pisa el acelerador, hoy es tu día.
Pisa el acelerador, písalo a fondo.
(Joaquín Sabina, Pisa el acelerador)