Espero que la palabra consiga lo que las armas destruyen. El anhelo con el que Teresa Sánchez, aborda este bellísimo poema. Aquí con su traducción al árabe resuena más como esa idea universal a la que tantos nos unimos. La palabra y la poesía, esa que debería ser "arma cargada de futuro" como diría Gabriel Celaya. Nuestro mundo parece haber perdido el orden que nos gustaría y como nunca es necesaria la reflexión y la palabra.
