viernes, enero 2

DAR AL-ARŪSA, el palacio olvidado

  

    Afortunadamente los restos árabes en Granada son mayores que los que se circunscriben a la Alhambra y el Generalife El Generalife, verdaderos buques insignes de la ciudad de Granada. Así encontramos algunos restos arquitectónicos, como los que hoy comenta nuestro colaborador Antonio Navarro Suárez, del palacio de DAR AL-ARŪSA.

 

1.- Emplazamiento 

 

    Está situado en la meseta que corona el Cerro del Sol, a levante de la Alhambra, en la cota 900 metros sobre el nivel del mar, por lo que era el más elevado de los palacios granadinos conocidos hasta ahora. Su cota supera en unos 50 metros a la de los Alijares y en unos 100 metros a la que tienen las principales construcciones del Generalife. Su nombre significa "Casa de la Esposa o de la Novia". Aparece citado en documentos cristianos de fines del siglo XV como Darlarosa, junto con el Generalife y los Alijares, con motivo de obras de reparación financiadas por los Reyes Católicos (Torres Balbás, 1948: 191), lo que parece indicar que anteriormente fue propiedad de los sultanes nazaríes.




 

2.- Referencias historiográficas 

  

Es probable que el viajero alemán Münzer (1987: 41), después de describir los jardines del Generalife, en 1494, se refiriese a Dar al-Arūsa, cuando indicó que "Subiendo a otro monte más alto y contemplando la situación del lugar, hallamos una bellísima llanura con tres grandísimas torres [...] donde en otro tiempo los reyes de Granada tenían sus diversiones". Unos años después, Navagero (1983:49) citó el palacio como Daralharoza "y que ahora se llama Santa Elena", constatando su total ruina.

Posteriormente, los vestigios desaparecieron por completo, siendo objeto de búsqueda por algunos investigadores del siglo XIX. Vieron restos de cimientos, con ladrillos y alizares, junto a una alberca... y el pozo de una noria de 59 m de profundidad. Parece ser que hubo un intento de excavación por F. Giménez Lacal en 1924, hasta que fueron redescubiertos casualmente, en 1933, por Torres Balbás, el cual procedió a excavarlos y consolidarlos simultáneamente. Aunque no existen datos concretos para precisar su cronología, la similitud tipológica existente entre los restos del baño del palacio de Dar al-Arūsa y los de otros de la Alhambra del siglo XIV, parecen sugerir su adscripción a esa centuria.


 

3.- Descripción

 

3.1. Tipología: Los restos encontrados y consolidados, aunque son numerosos, no se ajustan a las tipologías más frecuentes de la arquitectura residencial nazarí. El conjunto constaba de tres patios, con funciones y tamaños diferentes, así como de un baño completo. El patio principal tendría crujías en sus cuatro lados. El trazado general del palacio, exento en la cumbre de una colina, difiere bastante de lo normal en residencias urbanas. La organización de su patio principal resulta confusa, pues carece de la jerarquización de espacios típica de la arquitectura nazarí. Sus salas principales se sitúan en los lados mayores del mismo, en lugar de ocupar los menores, y la forma de éste también es anómala, ya que la proporción entre longitud y anchura es mayor de lo habitual. La parcela ocupada por el edificio es de 1.508 m².

3.2. Planta baja: El acceso se realizaba desde el sur, donde se encuentran tres puertas. La principal (a) situada en el centro, permitía la entrada directa a un amplio patio, de 11,30 x 12,88 metros, con carácter funcional, probablemente usado solamente para dejar las caballerías y como distribuidor. Por el ángulo noroeste se pasa a un zaguán que permite llegar, haciendo un doble recodo, a la zona del patio secundario, o bien, a través de un nuevo zaguán acodado, alcanzar el patio principal.

El patio principal tiene unas dimensiones de 17,85 x 20,65 metros y estaba solado con ladrillo formando espiga. En su centro tiene una alberca de 3,86 x 7,02 metros. Se conservan los cimientos de los pilares de ladrillo de un pórtico de siete vanos, sólo en el lado oeste. En la crujía norte se encontraron muros transversales que debieron separar, al menos, cuatro habitaciones. Estas coincidencias parecen indicar dos etapas constructivas diferentes. En la primera, habría un patio cuadrado... sin pórtico ni alberca. En la segunda etapa, al construirse el pórtico de poniente, el eje de simetría se mueve hacia el lado opuesto, construyéndose la alberca en el nuevo centro.

La esquina suroeste del palacio está ocupada por un conjunto de habitaciones alrededor de un pequeño patio rodeado de pasillos. Debía ser la zona reservada a las mujeres, niños y personal de servicio... con el nombre de dwira.

3.3. El baño: Desde la esquina sureste del patio principal se accede a un elemento fundamental en cualquier palacio nazarí: el baño. A través de un pasillo acodado (8)... se pasa a la sala de reposo (9). Debía ser una sala con linterna, sustentada sobre pilares en las esquinas y con poyos o camas, que aún se conservan. Torres Balbás consideraba probable la existencia de una galería superior, similar a la del baño del Palacio de Comares. En el centro de la sala se encontró una fuentecita baja de mármol blanco rodeada de bellos alicatados. Por un pasillo en doble recodo se pasa a la sala fría... De la sala caliente sólo se conservan los pilares de ladrillo de su hipocausto.

3.4. Otros elementos exteriores: Fuera del palacio, hacia el norte, aparecieron los restos del pozo de una noria , que elevaría agua desde una mina abastecida por la Acequia del Rey, un aljibe y un pilar-abrevadero construido con piedra arenisca. La gran alberca de unos 35 x 7 metros, situada en otro cerro a mayor cota... podría servir para suministrar agua a Dar al-'Arūsa y a los jardines que tuviese alrededor.

 

 


 

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